Mi amado Señor, el día está llegando a su fin y estoy presto a mi oración de la noche, donde te agradezco por los éxitos, las alegrías y lecciones aprendidas.

Gracias Señor, por la tranquilidad que me inspiras para poder razonar en los momentos turbulentos y por la serenidad para tomar decisiones sabias.

Gracias por la paz que me concedes al final de cada día, y por la fe de saber que mañana será otro día donde tu Gracia será mi escudo y refugio.

Mi amado Señor, te doy gracias por los favores de hoy, permite que mañana se multipliquen mis fuerzas para continuar siendo instrumento tuyo, que las puertas de tu santa generosidad y providencia sin fin, se abran de par en par y que tu bendición descienda sobre todos nosotros, sobre nuestros hogares y nuestras familias, por todo ello te doy gracias, en la seguridad de que mañana me regalarás un día con mucha paz, salud, bendiciones y milagros... Amén.