Mi amado Señor, te doy gracias por este nuevo día de vida.

En esta semana que comienza, prepara Señor mi corazón para poder cumplir con tu mandato de amarnos los unos a los otros, como Tú

lo haces con cada uno de nosotros, que tu santa sabiduría abra mi mente y mi corazón para recibir al Espiritu Santo que tu me prometiste enviar.

Te ofrezco esta oración como alabanza para que mis faltas e imperfecciones sean borradas del libro de la vida, que solo arda, en mi pecho el fuego de tu Espiritu que todo lo purifica y convierte.

Mi amado Señor, me conoces desde que estaba en el vientre de mi madre y dentro de tu sagrado corazón tenías preparado desde siempre todas las cosas buenas para cada uno de nosotros.

Infunde tu misericordia para poder ser una persona con muchas luces y pocas sombras, anima con tu Gracia a este corazón que está falto de lozanía, frescura y verdor en la fe y quita Señor mi rigidez espiritual en la oración.

Gracias Señor, por dejarme tu paz y por compartirla, por prometer que te irás, pero que volverás.

En la espera serena de todas tus promesas, auxilíame en los momentos de confusión y tribulación, que tu paz reine por siempre y en cada noche, cuando me dispongo a descansar fortalecido con tu amor...Amén.