Mi amado Señor, bendito seas porque siempre escuchas mis oraciones.

En el silencio de la noche, es mi deseo que esta oración se eleve a Ti como ofrenda de agradecimiento por todos los beneficios
recibidos que me brindas.
Para Tú ascensión Señor, prepara mi corazón para que también suba contigo, purifícalo y enciende en él todo el fuego de tu amor, para que arda en la fe, la entrega y el servicio.
Inflama mi corazón con tus dones, para que siempre fluya la bonomía y la esperanza para ser un verdadero testimonio de tu amor.
Mi amado Señor, que tu misericordia descienda sobre todo el mundo, para que los hombres sean obedientes a tus mandatos, para que la paz, la concordia y convivencia nos una y nos concilie en el amor, uniéndonos a todos como verdaderos hermanos.
Concédeme Señor un reparador descanso, amparado con la custodia de tu legión de ángeles y la protección de la Virgen María, tu Santa Madre y la nuestra tambien. Amén.