Mi amado Señor, ayúdame a mirar como Tú para no dejarme llevar por mis juicios interesados y duros, a observar no tanto lo
negativo, sino todo lo noble de los que me rodean.
Mi amado Señor, ayúdame a no conspirar, ni levantar castillos sobre las ruinas sufrientes de otros hermanos, no me dejes Señor señalar defectos o cosas del pasado que solo sirven para causar daño.
Mi amado Señor, ayúdame a ser prudente como Tú lo fuiste con la mujer que adulterada en su vida comenzó una nueva, ante tu forma de mirarla, corregirla y perdonarla.
Ayúdame a mirar como tu Señor, para ver el lado bueno de las personas y no recrearme con el sufrimiento ajeno, a no ser altavoz de las mentiras y calumnias, a ser un verdadero hombre de Dios, a no jugar en ser juez.
Te necesito Señor, porque no deseo manipular las cruces de otros hermanos, no me dejes que los enjuicie o los condene por sus defectos, a las personas que están a mi lado, no me dejes ser estandarte de burla de otros hermanos, que están hundidos en sus miserias.
En esta noche, elevo mi oración para que me ayudes Señor a mostrarme como tu, para que, frente a la mentira, reine siempre la verdad, para frente a la condena, brille la misericordia, para que frente a la humillación, reine siempre la bondad.
Ayúdame mi Señor a mirar como Tú. Amén.



































