Mi amado Señor, aunque hoy tenga dolor, se que Tú me sanarás, aunque todo lo vea cuesta arriba, siento que tu mano me impulsa y

me preserva, aunque mis proyectos se derrumben, Tú edificarás de nuevo mi vida, aunque haya fracasado me muestras, que eso solamente me hace ser mejor. Aunque a veces me cueste agradecerte, lo hago, pues no importa el lugar o situación, el dolor o la contrariedad si en Tí confío, todo será mejor y cada día será bello porque estaré en Tú voluntad, por eso aunque muchos no lo entiendan y aunque a veces me cueste hacerlo hoy te doy gracias Señor por todo lo que me has dado, bendición o prueba, alegría o tristeza, salud o enfermedad.

Mi amado Señor, muchas gracias y en tus manos me encomiendo, ahora y en todo momento...
Amén.