Mi amado Señor...
después de un tiempo me haces percibir una sutil diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, aprender que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre da seguridad.


Mi amado Señor, me dices que comienze a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, que empieze a aceptar mis derrotas pero con la cabeza erguida, la mirada hacia adelante y con una sonrisa adulta y no con tristeza de niño.
Me pides que aprenda a construir calles en el hoy, porque el terreno del mañana es incierto para planes y el futuro tiene por costumbre caer en el vacío, después de un tiempo debo aprender que el sol quema si estoy mucho expuesto a el y aprender que no me importa cuanto me valoren porque a algunas personas no les importo y aceptar cuan buena persona es, en algún momento me van a herir, pero necesitaré perdonarlas y aprender que hablando puedo aliviar sus dolores.
Señor, me dices que lleva años construir confianza y apenas segundos destruirlas, que puedo hacer una cosa en un instante de la que me arrepentiré por el resto de mi vida.
Oh mi Señor, enseñame a que las verdaderas amistades continúen creciendo a mi lado y a la distancia y lo importante no es lo tengo en la vida, sino quien soy en ella y
que los buenos amigos son la familia, me enseñan y me permiten escoger, que no cambie de amigos porque debo comprender que los amigos cambian. Aprecio que yo hice mi amigo.. y eres Tú Señor.
Enséñame a descubrir que las personas que mas me importan en la vida pueden tener vida corta, por eso siempre debo dejarles palabras de amor y paz.
Debo aprender que las circunstancias y los ambientes influyen sobre cada uno.
Enséñame en aprender, que no debo comparar unos con otros, sino con lo mejor que pueda ser. Pero el tiempo es corto, no me importa saber donde llegué, sino saber hacia adonde estoy yendo, pero si estoy desorientado en Tú amor, ayúdame a ir a un lugar seguro para servir.
Enseñame Señor, a controlar mis actos o ellos me controlarán y si ser flexible significa ser blando o debil, no me importa cuán delicada y frágil sea una situación, siempre existen dos lados.
Hazme recordar que los héroes, son los hermanos que hicieron lo que necesario para hacer frente a las consecuencias,
Mi Señor, debo aprender que la paciencia requiere mucha práctica, descubriré que algunas veces, de quien espero que me patee cuando caiga, quizas sea uno de los pocos que me ayudará a levantarme.
Debo aprender que cuando me invada la ira no tenga derecho de ser cruel, porque descubro que alguien no me ama de la manera que quisiera que me ame, sé que existen otras muchas personas que nos aman, pero simplemente no saben como demostrarlo. Debo aprender que no siempre, es suficiente ser perdonado por alguien y enseñame a que no debo juzgar, porque con la misma severidad de mis juicios en algún momento seré juzgado.
Enseñame a que no me importe en cuantos pedazos mi corazón sea partido, el mundo no para y el tiempo no vuelve , por tal motivo debo aprender a soportar como Tú lo hiciste, decora Señor mi jardín del alma con tu Espíritu.
Enseñame a aprender que puedo llegar muy lejos y soportarlo todo, con tu infinita misericordia y eterno amor...Amén