Mi amado Señor, Tú que conoces toda mi vida, sabes de mis angustias y tristezas, no quiero llenarte de peticiones en esta noche, ni
de mi dolor egoísta, sólo te ruego que no me dejes, abrázame fuerte con toda tu Alma y pon en mi mente las palabras justas y precisas, Señor pon en mi corazón el pensamiento honesto, pon en mi alma tu fuerza y tu luz, sé que lo demás vendrá por añadidura y al final del camino se que estarás ahí y yo sabré que habré hecho lo correcto Contigo y por Ti.
En tus manos me encomiendo y pongo todo cuanto me has dado y me darás a tus pies como ofrenda, ayúdame a seguir por el sendero que hoy camino, que mis pasos no tengan otro destino que encontrarte, que mis palabras no tengan otro sentido que llamarte, que mis pensamientos se dirijan sólo a Ti y que mi vida sea testimonio de tu amor.
Mi amado Señor, por favor no me dejes, porque prometiste estar conmigo todos los días de mi vida. Amén.



































