Mi amado Señor, como no ser agradecido por todas las cosas que me brindas a cada instante de mi vida.

 

Siento en mi corazón, encarnada a tu Santa Providencia que está obrando en mí, me regalas la vida en cada amanecer, pones el pan en mi mesa, das cobijo a mi cuerpo, me brindas salud, me concedes trabajo, alimentas mi espíritu con tu Gracia y me regalas tu misericordia y amor, que más sino mi eterna alabanza.

Mi amado Señor, te pido aumenta mi compromiso de no olvidarme que me esperas en el Sagrario para agradecerte por tus bendiciones y ofrecerte mis intenciones y deseos, compartiendo... conversando como lo hacen los amigos fraternos, sé que Tú ya conoces todo, pero mi involuntaria y humana limitación de amor, hace que te pida por ellas cada día.

Mi amado Señor, que mi oración llegue a Ti con el mismo amor que Tú me lo brindas y en serenidad, calmado y en paz, con el amparo y la protección de tu Santa Madre, la Virgen María, tenga un bendecido y reparador descanso. Amén.