
Dado a los trabajos de alteo y ensanchamiento del camino lindante al Arroyo Cañada de Gómez en la parte oeste de zona no urbana de la ciudad y que se llevan a cabo desde hace unos meses a esta parte, el popular balneario Cañadense, ha sufrido modificaciones en cuanto a su estructura.
Lugar sagrado para algunos y de relax y meditación para otros, "El Pocito" fue trasladado unos 200 metros hacia la orientación anteriormente indicada, hace algo mas de dos décadas, cuando el cauce, fue modificado en cuanto a su anchura en prevención de inundaciones.
Al igual que en aquella ocasión, seguramente, cuando lleguen temperaturas más cálidas, quienes disfrutan del lugar, volverán a construir piedra por piedra el provisorio dique, que hizo feliz, a tantas familias cañadenses por generaciones.



































