Señor Jesús, en tu corazón herido manifiestas tu inmenso amor a los hombres, nos consagramos a Ti para ser imagen e

instrumento de tu Amor, para cada hombre redimido y llamado a una vida nueva.
Que nuestra familia reunida en tu nombre, sea fiel a los designios que tienes sobre ella, viva en la dicha y en la paz, saboree la belleza de poder cada dia renovarse en la fidelidad, en el respeto y en el amor mutuo, que no decaiga en las pruebas, si se aparta de Ti, que experimente la nostalgia del que ha abandonado la casa paterna y nunca pierda la certeza de tu perdón.
Dona a los padres un corazón grande que sepa amar, comprender, disculpar y corregir.
Dales a los hijos la sabiduría para elegir el bien y rechazar el mal, gustar de lo que es bueno, bello, generoso y fuerte...Amén.