Mi amado Señor, hacedor de todo y Rey de la vida, te doy gracias por tus beneficios, sé que Tú que eres el viento, llévame donde quieras, también eres brisa, déjame respirar todo lo nuevo, que tu fuerza redentora me levante del suelo cuando caiga, eres la vida misma, dame pasión por la vida.
Mi amado Señor, porque eres el alimento eterno, nútreme siempre con tu savia, que Tú luz me ilumine con tus rayos en mis momentos de incertidumbres, porque eres calor calienta mi existencia, sé que eres la libertad plena, hazme libre.
Mi amado Señor, tu misericordia es el agua que calme mi sed de amor y también eres la respuesta para que pueda proclamar por siempre...Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...Amén



































