Mi amado Señor, en este día que llega a su fin, te ofrezco mi oración para agradecerte por todo lo acontecido, por la vida, por los momentos buenos y malos, por la lecciones aprendidas y por las que aún debo cumplir.
Te doy gracias por darme la tranquilidad para razonar en los momentos escabrosos y difíciles, también por la serenidad recibida para tomar decisiones sabias en los momentos apropiados.
Te doy gracias por la paz que me regalas al final de cada día y por la esperanza de que, mañana será otro día donde Tú bendición y Tú Gracia reinarán en mi corazón.
Hoy he recibido los favores más simples de la vida, pero que son los más valederos, te pido que mañana me permitas que mis fuerzas se multipliquen para poder anunciar y ser instrumento de tu amor.
Mi amado Señor, que las puertas de la generosidad infinita de tu Divina Misericordia, se abran para que tu santa bendición descienda y transfigure mi vida, mi lugar de trabajo, mi familia, mis proyectos y sueños que tanto espero y están ofrecidas a tus pies, por todo ello te doy gracias en la tranquilidad que mañana me volverás a regalar paz, salud, milagros y bendiciones...Amén.



































