Mi amado Señor, el momento de oración de agradecimiento, ha llegado por otro día que termina.

Mi amado Señor, es Tú infinito amor el que me invita al arrepentimiento y reparación de mis faltas que sin desearlas aparecen, pero tu misericordia es tan grande, que igual siempre me esperas abriéndome tus brazos, renovando mi fe, esperanza y testimonio para ser el verdadero cristiano que Tú esperas.

Mi amado Señor, que tu Santo Espíritu inflame mi corazón con tus dones, para poder seguir amando, perdonando, creciendo en tu

Palabra y testificar que eres el único y verdadero Dios, que todo lo perdona, todo lo concede, que eres amor y paz...

Amén.