Mi amado Señor, hoy no olvidaste despertarme y yo tampoco quiero olvidar agradecer lo recibido en este día que esta llegando a su término.
En esta noche como todas, me acerco a Ti no tanto para pedirte sino para darte gracias por la vida, la salud, los alimentos, el agua, mi trabajo y el bienestar físico y espiritual de toda mi familia, te doy gracias,también por esas otras tantas bendiciones, que me regalas y no logro verlas, en el ajetreo de mi vida.
Mi amado Señor, sumérgeme en el río de tu espiritu santo, en la inmensidad de tu infinito amor y hazme descansar protegido y amparado por Ti y por tu santa Madre la Virgen María, nuestra madre... Amén