Mi amado Señor, que nunca niegas tu bendición a quién se acerca, con fe y humildad en esta noche de oración te pido, que concedas la

salud a todos nuestros hermanos y hermanas que están enfermos, tanto para quien padece enfermedades corporales, como para quien sufre enfermedades espirituales, que todas las personas, mi amado Señor, siempre nos sintamos amados por Ti, conserva a todos la fe y la esperanza en cada corazón, para que en estos momentos tan difíciles, nadie se deje dominar por la rebeldía o la desesperación, que todos encontremos en Ti, el consuelo y también el alivio para nuestros dolores de cuerpo y de alma.

Te pido Señor, mira con amor y misericordia a todas las personas que están sufriendo en los hospitales, geriátricos o en sus hogares, ilumina sus espíritus, si es tu santa voluntad, concédeles la salud.
Mi amado Señor, que tu paz y tu bendición descienda sobre todos nosotros... Amén.