Mi amado Señor, durante este dia, que me regalaste, en algún momento he estado sentado por allí y de repente sentí deseos de hacer algo bueno por alguien, ese eres Tú que me has hablado a través de tu Santo Espiritu.
Otras veces me he sentido derrotado en el ánimo y de repente alguien parece estar conmigo para animarme, ese eres Tú mi Señor, que deseas hablar conmigo.
He estado viviendo situaciones problemáticas y no tenía idea de como se iban a resolver y de pronto las cosas se han ido allanando casi sin darme cuenta, ahí estabas Tú Señor y tomaste mis problemas en tus manos y con tu paz me ayudaste a superarlos.
He sentido una inmensa tristeza en el alma y al día siguiente la tristeza ha pasado, ahí has estado Tú Señor, que me vas madurando en la fe, a través de los golpes de la vida.
En otras muchas ocasiones, he sentido que todo el mundo se viene en mi contra y las cosas ya se estaban saliendo de su cauce y de pronto las miro desde otro lado y mejoran, quién sino Tú Señor, que me ayudas a poner todos mis sentimientos en el lugar que les corresponde, es todo tan simple y sencillo como dejarme de dar vueltas sobre mi mismo y abandonarme Señor en tus manos y en tu infinito amor.
Tú eres Señor quién con tu Luz me iluminas y te acuerdas que siempre estaré aquí esperando por ti, porque eres mi Dios y también tu hermano y amigo...Amén.


































