Mi amado Señor, te doy gracias por tus bendiciones de este día y te pido que me enseñes a compartir sin esperar nada a cambio, a ser verdadero conmigo y con los demás, enséñame a ser humilde, sencillo y obediente a tu voluntad.


Mi amado Señor, perdóname si doy lo que no tengo, si espero alabanzas de los hombres, si espero el amor que no doy, perdóname si en lugar de alegrarme de los triunfos del hermano, siento envidia.
Mi amado Señor, dame tu amor para amar desde Ti, tu paz para sembrarla por donde pase, dame tu sencillez, para alegrarme de los triunfos ajenos, dame tu alegría para alegrar al triste y por sobre todo dame tu bendita humildad para servirte a Ti y a todos mis hermanos... Amén.