Mi amado Señor, en un nueva cita de oración agradezco tus bendiciones y admito que mi corazón está lleno de ti, reconozco que haces innumerables maravillas en mí.

Hablo contigo, porque Tú quieres, porque me has dado ese poder y esa gracia, hablo contigo porque vives conmigo en mi corazón, hablo de ti Señor porque vivo contigo en tu corazón, hablo de Ti porque tu misericordia me llena cada día de paz.

Mi amado Señor, hablar contigo es reflexión, comunión, es oración que abre la puerta de entrada para nuestro encuentro y diálogo.  

Hablo contigo Señor, sencillamente porque tu infinito amor me lo permite y me lo concede. Amén.