Mi amado Señor, en esta noche te alabo te glorifico y te agradezco por tus todas las bendiciones. El himno de alabanza canta sublime,

que sólo a elegidos les hablas de tu amor, porque tu amor es increíble, Señor yo creo en Tí, por eso me llamas a mí y a cada hermano por el nombre.

Mi amado Señor, hoy me ha tocado a mí y quiero que tengas
presente mi nombre...

lo tengo que repetir, mi nombre es... discípulo de amor y libertad, reflejo de Tú eterna y divina herencia.

Mi amado Señor, Tú me amas muchas más que yo a Tí, desde mi corazón escucho Tú voz decir: ..." Tu eres a quién llamo y a quién hablo, serás mi instrumento y me servirás sólo a Mi "... Amén.