Mi amado Señor, te doy gracias por otro día de vida, te alabo porque tus bendiciones siempre me alcanzan junto a mis seres queridos.

Tú sabes que en mi corazón reposan los dones y gracias que Dios Padre me regaló, espero que tu misericordia y amor me ayuden a descubrirlos creciendo en el perdón, con tu gran bondad enséñame a perdonar, sin tu Gracia, nada puedo, las limitaciones mundanas de la soberbia y el orgullo obnubilan mi mente y me cuesta perdonar, pero con tu Luz daré mi primer paso...preparar mi corazón para saber perdonar y aceptar.

Mi amado Señor, en este momento de oración, te imploro que reines en mi corazón y en mi mente con toda tu omnipotencia divina, quita mi temores e inquietudes e imparte tu paz, para tener un reparador descanso bajo el amparo de la Virgen María, Madre de todos y que tus Ángeles Custodios, acampen en mi hogar...Amén.