Mi amado Señor, gracias te doy por otro día más de vida y en la oración íntima, escucho que me dices verdades quizás incómodas para mi...
Me dices que cuando falta la experiencia de Dios, la Fe se convierte en efímera, como cristiano que soy, si no estoy enamorado de Ti, se hace imprescindible someterme a tu Ley.
Escucho tu voz decir que, cuando el mundo deja de ser sagrado para el hombre, éste busca una salvación fuera del mundo, que no es humana. Cuando el hombre pierde su fe en sí mismo, termina creyendo en un Dios enemigo del mismo hombre.
Me dices que cuando la persona olvida su dimensión de vida interior, termina siendo ídolo de todos los placeres que ofrece el mundo.
Me dices.. que cuando el hombre deja de ser mi hermano, comienza a ser "yo mismo" y su mayor y propio enemigo.
Cuando la paz no es el camino hacia la justicia, se hace imposible el bien común y todo abrazo fenece.
Hasta tanto el hombre no sea consciente que el Espíritu Santo lo habita, no le será fácil dominar los espiritus de la mentira, la maldad y la violencia.
Mi amado Señor, cuando tu Amor no sea el eje dinamizador de toda nuestra existencia, estaremos incapacitados para ver al Dios vivo y verdadero en todas las cosas.
Ayúdanos Señor con tu Gracia infinita e inmensa misericordia, a ser verdaderos hombres de fe.. Amén.



































