4fee0aeb-81c0-4183-b229-527641501747 (1).jpeg

Es lo que expresa un vecino a nuestra redacción, cuando descubrió en la hora de la siesta de hoy, la rotura de la rama principal de uno

de los dos lapachos rosados, que más allá de lo económico, lleva consigo un alto valor emocional tal nos relata, máxime los malabares que debió realizar para sostenerlos con vida en estos tiempos de sequía.

"Vandalismo...? no sé como calificarlo, no es un descargo, es una desilusión la que tengo..." finalizó entre otros.

Fue en Sarmiento entre Tortugas y Lavalle.