Mi amado Señor, Dios de todo consuelo, Dios de infinita misericordia y bondad, que nos diste a María como Madre y modelo cristiano,

acrecienta nuestra fe, fortalece nuestra esperanza y enciende nuestra caridad, de tal modo que seamos signo del gran amor que tienes para todos.

Mi amado Señor, Tú conoces mejor que nadie nuestros sufrimientos y dolores, te pedimos que si es tu voluntad nos libres de ellos, pero, sobre todo queremos pedirte que ni ellos, ni nada, ni nadie puedan separarnos jamás de tu amor...Amén