Mi amado Señor, llega la noche y la hora de agradecer por todos tus beneficios que me brindaste en el dia, gracias Señor porque eres mi deleite y a la sombra de tus alas me cobijo.
Eres manantial y torrente, donde me lavo y purifico, eres el Buen Pastor que me apacientas y me concedes sanidad, restañas mis heridas y las curas.
Mi amado Señor, eres el bálsamo de mi alma, en alegría vivo por obra y gracia de tu divina misericordia.
Mis acciones sean de gracias y en honor por todas tus bendiciones.
Mi amado Señor, sean para Tí toda la gloria y alabanza de este hermano tuyo en la fe, que te espera y te ama...Amén.



































