Mi amado Señor, te alabo, te agradezco y te bendigo por el día que me regalaste, porque tengo necesidad de ti y soñé contigo, donde
has hecho de mi un nuevo hombre, bendito seas por recibirme y aceptarme como soy, con mis faltas y limitaciones, por no hacer juicio alguno de mis faltas y amarme aún más todavía.
Mi amado Señor, bendito seas por concederme esta gracia de abrirme el verdadero camino hacia tu Sagrado Corazón, por el que ahora suspiro y muero, por soy un mendigo de tu amor, gracias por tu paz, por tu misericordia y tu alegría, porque tu Luz hizo brillar mi vida, que estaba ciega y perdida.
Mi amado Señor, te doy gracias y te bendigo por tanto amor que me regalas cada día...Amén.




































