Mi amado Señor, en la soledad de la noche descubrí que no estoy sólo, que Tú amor está conmigo y en el silencio divino, Tú estás siempre, esperando estoy que me vuelvas tu mirada.
Mi amado Señor, sin nada llegué a Ti, sin nada que ofrecerte, solo mis pequeñeces, y con mucho amor me recibiste, me abrazaste y me enamoraste con Tú misericordia, te pido perdón por mis extravíos en la fe y en esta noche estoy aquí para adorarte y alabarte, esperando tu perdón por mis abandonos no queridos.
Mi amado Señor, te doy gracias por regalarme tu aceptación y darme tu perdón, concedeme tu paz y que tu santa bendición colme a pleno todo el mundo...Amén. 🙏🏻



































