Mi amado Señor, te alabo por tus beneficios y bendiciones, pero no salgo de mi asombro porque hoy he escuchado tu voz y no se como

explicarlo... era tu voz en un hermano suplicando ayuda y mendigando amor, mi Señor eres el grito de los sin voz, marginados, enfermos de amor, indigentes, drogadictos y abandonados o extraviados en la soledad de un rincón.

Mi amado Señor, hoy he escuchado tu voz, no sé como explicarlo, eras Tú quien rogando llamabas en la voz del hermano, eran voces de muchos hermanos en un sólo suplicando...estoy solo, ven te necesito, Señor.

Quien eres tú... Cual es tu nombre... Dónde estás...Adónde vas...

Y el silencio me ha dejado un gran vacío interior, que sólo Tú mi amado Señor puedes llenar. Amén.