Mi amado Señor, déjame navegar mar adentro en la tripulación de tu barca Señor, intérname en tu corazón y guíame amado Maestro a buen y seguro puerto.
Con las alas de tu amor me limpiarás con dulzor las impurezas que me afean y embellecerás con tu diestra mi oscuro interior, eres orden y armonía, paz, pureza, fuerza y consolación, cada vez que lo necesite en tus manos hallaré bendición.
Mi amado Señor, deseo navegar mar adentro sin que el miedo me detenga, ni la fatiga, la desilución, ni el acomodamiento cautivo enfríe mi fervor.
Mi amado Señor, estoy disponible para ti, con esperanza y alegría para retomar mi celo evangelizador que se recrea con ardor, quiero y deseo ser tu discípulo con santa convicción, que a todos alcance tu amor, en especial a los que aún no te conocen y necesitan, de esa tu mano extendida, reflejo fiel de misericordia del rostro del Padre Amén.

































