Mi amado Señor, dame un corazón como el tuyo para amar como tú amas, incondicionalmente, sin pedir nada a cambio, para saber
perdonar, para ser solidario con el abandono del indigente, para compartir con el hermano enfermo ayudándolo a cargar su cruz, para ser palabra viva pregonando tu mensaje de amor, para ser oído atento escuchando al que clama por justicia, ser hombro firme donde el necesitado tenga un sostén, ser mano tendida para el caído, para llegar a quienes no te conocen o dejaron de seguirte.
Mi amado Señor, que mi corazón sea tu corazón, ablándalo e inflámalo con tu infinita misericordia, que rebose de paz y sabiduría para saber discernir y abrirme a tu Espíritu para el bien de todos, siendo fiel testigo de tus mandamientos.
Mi amado Señor, agradezco tu oído para mi oración, dame el don de saber que tu eres quien me guías, me bendices y me concedes vida, por estas horas donde ya reina la noche y el silencio, escóndeme en tu ardiente e inmaculado corazón para descansar asistido por tu Gracia eterna... Amén.



































