
En los arroyos de la zona hay.
La FAUBA trabaja con peces nativos para disminuir la población de estos insectos en su fase de larvas acuáticas y así
reducir la proliferación de enfermedades.
La llegada de las altas temperaturas son la campana de largada para la presencia de mosquitos y las enfermedades que transmiten, como dengue, zika y chikungunya, que impactan particularmente en los ámbitos urbanos.
En este marco, un proyecto de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) -en la Ciudad de Buenos Aires- utiliza peces nativos para disminuir la población de estos insectos en su fase de larvas acuáticas y así reducir la proliferación de enfermedades.
Según explicaron desde la casa de estudios, la iniciativa brinda asesoría y materiales de forma gratuita a instituciones que tengan estanques, piletas y otros tipos de cuerpos de agua donde se podría criar y reproducir el mosquito Aedes aegypti.
Fuente: Info Campo



































