
Día 6
Oración simple de san Francisco de Asís
¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.
Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.
Meditemos lo que nos indica Padre Pio:
Rogad por los malos, rogad por los fervorosos, rogad por el Sumo Pontífice y por todas las necesidades espirituales y temporales de la santa Iglesia, nuestra tiernísima madre; y elevad una súplica especial por todos los que trabajan por la salvación de las almas y por la gloria del Padre celestial.
Da gracias continuas a Dios por ser hija de la Iglesia, a ejemplo de tantas almas que nos han precedido en el feliz tránsito.
Ten gran compasión de todos los pastores, predicadores y guías de almas y contempla cómo están esparcidos por toda la faz de la tierra, porque no hay en el mundo provincia alguna donde no haya muchos. Ruega a Dios por ellos para que, salvándose a sí mismos, procuren fructíferamente la salvación de las almas
Padre nuestro, Ave María, Gloria
Oración de cierre
Señor Jesús, que nos has convocado para seguir las huellas de San Pio de Pietrelcina dónanos tu Espíritu, para que contigo podamos decir “Abba Padre”. Por intercesión de San Pío, que fue apóstol de tu Misericordia haznos misioneros de paz y misericordia para las personas de nuestro tiempo. Inspira en nosotros sentimientos de fidelidad y amor para que en familia, en el trabajo y en la sociedad, seamos testimonio de tu Evangelio. Descienda sobre nuestro convenir la riqueza de tus bendiciones para que, revestidos de gracia, podamos ser criaturas nuevas y, confiados en tu Providencia, nos abandonemos en tus brazos seguros, que siguiéndote en el Calvario y mirando el Tabor, seamos santificados por tu amor y podamos así santificar. Amén
Salve
Grupos de oración de San Pio de Pietrelcina - Animación en Argentina 2024



































