
El sol despierta con tímida luz,
un año nuevo comienza su cruz.
Promesas flotan en el aire sereno,
un lienzo vacío, un futuro terreno.
Cantan las aves su mismo ritual,
pero hoy resuena un tono especial.
La brisa murmura un dulce consejo:
"Camina despacio, disfruta el reflejo".
Primer domingo, quietud y calor,
semilla de días con sueños y ardor.
Que el tiempo nos lleve con suave compás,
y el alma sonría al mirar hacia atrás.




































