
Llegó el sábado, día especial,
el despertador no suena, ¡todo genial!
Desayuno tarde, sin prisa alguna,
y se planea la tarde bajo el sol y la luna.
Puede ser fiesta, si se arma el plan,
o maratón de series, en modo diván.
Lo importante es que es un día elegido,
¡gracias sábado, por ser tan querido!




































