
Viernes de cielo despejado,
la mañana ofrece calma y razón:
diecisiete grados al alba,
treinta y tres al ritmo del sol.
Día pleno, claro y sereno,
que invita a andar sin apuro,
cuando el calor marca presencia
y el tiempo se vuelve más seguro.

Viernes de cielo despejado,
la mañana ofrece calma y razón:
diecisiete grados al alba,
treinta y tres al ritmo del sol.
Día pleno, claro y sereno,
que invita a andar sin apuro,
cuando el calor marca presencia
y el tiempo se vuelve más seguro.