
Es sábado en la Cañada,
volvió el sol a iluminar,
tras la noche y las nubladas
el cielo se deja mirar.
Brilla alto sobre los techos,
pinta esperanza el calor,
la Región abre los ojos
con un nuevo resplandor.
Y en Newell’s llegan los Reyes,
con promesas e ilusión,
magia, juguetes y sonrisas
para alegrar el corazón.




































