35cb60e6-75b8-4d6a-ad78-64e623a7c024.jpg

Domingo claro en Cañada,
cielo gris pero sereno,

los loros gritan temprano
entre higuera y verde lleno.

La mañana va despacio,
sin apuro ni reproche,
mate amargo, charla corta
y promesa de linda noche.

Que se disfrute el momento,
la calma y lo cotidiano,
porque en cosas tan sencillas
se agranda el vivir humano.