
Hoy es viernes, paisano,
se lo digo con certeza,
parcialmente anda el cielo
entre nube y sutileza.
La mañana viene fresca
con diecisiete en el lomo,
pa’ cebarse unos amargos
y despabilarse el plomo.
Pero al rato el sol se agranda
como patrón en la estancia,
y trepa hasta veintiocho
sin pedirle ni importancia.
No es calor que haga chillar,
ni frío pa’ echarse al fuego,
es día pa’ andar tranquilo
y al trabajo meterle juego.
Así que aflojá la cincha,
que ya el finde está asomando,
viernes gaucho y juguetón…
¡y el mate sigue rodando!


































