
Primer domingo de otoño,
amanece bien sereno,
trinando andan los pájaros
saludando el sol moreno,
y el mate va circulando
como amigo siempre bueno.
Se arrima el fútbol de liga,
con la ilusión en el pecho,
y alguno en la mateada
se hace el serio y bien derecho,
pero grita cada gol…
¡como si fuera un despecho!
Porque el otoño es mañoso,
y pinta pa’ andar de gusto,
entre charla, risa y mates
nadie se queda disgusto,
y el domingo se va armando
bien criollo, simple y justo. 😄



































