
Clareó sobre el pago
con un hielo traicionero,
el viento viene matrero
filoso como cuchillo,
y el sol asoma amarillo
despacito en el potrero.
Lunes de mate y bufanda,
segunda quincena brava,
la escarcha dejó estampada
su firma sobre los yuyos,
y entre silencios y arruyos
la helada mandó en la madrugada.
Anda el paisano esperando
que el sol caliente la tierra,
porque el frío hoy se aferra
como perro en el galpón,
y hasta el humo del fogón
sale temblando en la sierra.
Igual se arranca el día
con esperanza campera,
que mayo siempre exagera
cuando aprieta en la región,
y entre mate y bendición
sale el criollo… aunque se hiele afuera.


































