
Hoy jueves salió el sol,
con ganas de hacerse ver,
después de tanta neblina
se vino a lucir también.
La mínima fue de diez,
fresquita para arrancar,
pero el mate calentito
la supo bien enfrentar.
Con dieciocho de máxima
se acomoda la jornada,
ni calor para el abanico
ni bufanda exagerada.
El gaucho mira el pronóstico
y se le alegra el semblante,
porque con cielo celeste
rinde más cualquier instante.
Se secan patios y calles,
canta algún pájaro viejo,
y hasta el perro de la cuadra
anda paseando contento.


































