
Ya llegó el viernes, paisano,
con su paso acompasado,
parcialmente está nublado
el cielo sobre el llano.
La mañana viene fresca,
con ocho grados nomás,
pero el sol, si se hace audaz,
a la tarde se despereza.
Quince grados de máxima
anuncia el pronosticador,
pa' alegrarle el corazón
al que madruga y camina.
No es día pa' andar en ojotas,
ni tampoco pa' el bufandón,
es jornada de transición
entre camperas y botas.
Así que amigo lector,
mate en mano y sin apuro,
disfrute este viernes puro
que ya asoma el fin de semana, señor.

































