
Hoy miércoles me he levantado
con el poncho bien prendido,
porque el frío, decidido,
anda firme por el pago;
aunque el sol hace algún halago,
entre nubes va escondido.
Parcialmente está el cielo,
como gaucho indeciso,
que pa' ensillar no hizo aviso
ni pa' quedarse en el suelo;
va mezclando luz y hielo
con su caprichoso hechizo.
La mínima fue de cero,
¡qué manera de tiritar!,
ni el mate quiso arrancar
sin un refuerzo sincero;
hasta el gallo mañanero
cantó tarde al despertar.
Dicen que habrá doce grados
cuando avance la jornada,
y la paisanada abrigada
seguirá viendo los prados;
no son calores soñados,
pero alcanza pa' la mateada.
Así transcurre el miércoles,
entre nube, sol y escarcha,
cada cual sigue su marcha
sin aflojarle a los deberes;
que aunque el invierno se ensanche,
¡siempre hay humor en los talleres!

































