
RECUERDOS DEL TIEMPO EN QUE EL MUSEO HISTÓRICO MUNICIPAL
FUNCIONABA EN EL VERDI
Nota 1a . Por Gerardo Álvarez
En el Prólogo del primer tomo de su historia de la Ciudad quien escribe, autor de la iniciativa de formar el Museo, hizo referencia al primer estímulo que recibió, veinticinco años antes, para desarrollar y alentar el febril interés por el acaecer histórico de Cañada de Gómez que lo invadió desde los
años de la infancia y
«… despertó de súbito frente a una de las siempre prolijas vidrieras de la Casa Vázquez, que mi padre preparaba trabajosamente cada semana. Al respecto debo aclarar que ella no fue de las habituales, donde se lucían sedas y muselinas, tules y brocatos, porcelanas o cristales, sino una que tuvo –aunque en verdad no tuvo– que ver con la muerte de Eva Perón o mejor con el primer aniversario del triste día en que ella “entró en la inmortalidad”. Es que en ese julio de 1953 en que la antinomia era peronistas o contreras, los comercios habían sido invitados por la Municipalidad a preparar alegorías referidas a su personalidad y a su obra, como los socios del antiguo negocio de ramos generales no se contaban entre los primeros, salieron del paso colmando esos elegantes exhibidores, que tenían un reluciente piso de parquet y estaban revestidos de una distinguida boiserie de abedul finlandés, con fotografías, retratos, documentos y objetos diversos que conformaron, en su conjunto, un virtual y respetable museo de la patria chica cañadense…».
En sucesivos párrafos de ese Prólogo, se narran diversos hechos y circunstancias que apuntalaron y enriquecieron ese interés inicial, el que tuvo otra motivación muy especial cuando
«En 1962 varios estudiantes de diferentes carreras habíamos fundado un grupo cultural que nucleaba semanalmente en Carcarañá a jóvenes de la línea que compartíamos los inolvidables viajes en tren, algunos de los cuales residíamos en poblaciones vecinas, el que al fusionarse luego con otras entidades fue el origen de Centro 3 – Biblioteca Pizzurno. Y dado que las reuniones se desarrollaban en la Peña El Chingolo- Museo Arqueológico Cara- Cará- Añá, ese vetusto y húmedo pero atractivo local me llevó a concebir la idea de crear, en cuánto pudiera, una entidad similar en mi ciudad mientras que, de paso, iba desarrollando aún más mi dedicación al quehacer histórico del que sería desde entonces mi otro pueblo…».
Años después de que desde 1978 el autor de este trabajo comenzara a desempeñarse como director-fundador del Museo Histórico Municipal, en 1995. se entregaba a los visitantes un texto titulado «La historia de un Museo de historia» por él redactado, que editaran los Amigos del Museo, el que comenzaba por destacar lo que representaba para la arquitectura y la historia local su primera sede, ubicada en los altos del Teatro Verdi, y en sus primeros párrafos expresaba:
«Al día siguiente de aquel recordable 7 de octubre de 1922 en que Cañada de Gómez fue declarada ciudad se colocó la piedra fundamental del Teatro Verdi, en un acto al que asistió el gobernador Mosca. En poco más de dos años la Asociación Italiana Unione e Benevolenza pudo terminar el hermoso edificio siendo el gran impulsor de su erección el presidente de la entidad, don Ferrucio Ardigó. La función inaugural se realizó el 14 de
febrero de 1925 con la presencia de otro gobernador, Aldao, ocasión en que se cantó Il Trovatore de Verdi, protagonizada por dos célebres cantantes italianos, la soprano Adelina Agostinelli y el tenor Adalberto Giovannoni, bajo la dirección del Mº Antonio Marranti y con el concurso de músicos de la Asociación del Profesorado Orquestal de Buenos Aires. El edificio fue construido por Alberto y Pedro Franzinelli según proyecto del ingeniero Dante Ardigó, quien destinó amplias salas para club en los altos del teatro. Ellas fueron ocupadas a partir de 1927 y durante cinco décadas por la Asociación Dante Alighieri y allí enseñó italiano, a fines de los años treinta, la escritora Syria Poletti. Esas salas fueron, durante más de treinta años, la sede del Museo.
«… el doctor Julio Marc –fundador y director del Museo Histórico de Rosario– trató de interesar a las autoridades municipales de Cañada de Gómez para que formaran un organismo similar en ésta, prometiendo la donación de parte de sus colecciones. Y, aunque el proyecto no prosperó, hizo entrega a la Municipalidad de un par de morteros criollos y de materiales arqueológicos hallados en su antigua estancia La Florida, lindera al río Carcarañá, elementos que ahora son patrimonio del Museo.
En 1965, durante la intendencia de don Ricardo Romegialli, la Municipalidad designó una Comisión Honoraria de Estudios Históricos presidida por don Nemesio Valbuena e integrada por el ingeniero César Torriglia y los señores Vicente Leoni, Mario Maero, Francisco Trujillo y Gerardo Alvarez, a la que luego se incorporó también Dante Ardigó. Aunque ella no pudo llegar a concretar la iniciativa de crear un archivo histórico que se había propuesto, reunió mucha documentación de interés para la historia de Cañada de Gómez que actualmente pertenece al Museo por donación de quienes la formaron o de sus familiares, como en el caso de Leoni y Valbuena. Integrando el valioso archivo personal de este último ingresó a la Casa una muy completa colección de publicaciones editadas en Cañada de Gómez desde fines del siglo XIX que había iniciado don Elías Bértola, periodista y cartógrafo italiano radicado en el medio desde la década de 1880, quien con sus Apuntes históricos de Cañada de Gómez, 1923, fue el precursor de la historiografía local, enriquecida luego por una de las primeras pobladoras, Margarita Hansen de Schnack, quien arribó con sus familiares el 1º de agosto de 1867 y en su plácida vejez escribiera Quien realiza un viaje tiene algo que narrar, 1931, relato que la muestra como una sensitiva cronista del Cañada que fue».
Ese folleto refiere luego el decisivo interés que prestó y el particular impulso que imprimió a la iniciativa el intendente Gerardo Cabezudo, al señalar que:
«En forma paralela a la gestión que realizó para reactivar la vida cultural de la ciudad la Comisión Municipal de Cultura designada por el intendente Gerardo Cabezudo –que presidía quien esto escribe–, se abocó de inmediato a la tarea de crear el Museo, y el paso más importante se dio el 2 de febrero de 1978, cuando la Asociación Italiana Unione e Benevolenza, en gesto que la honra, y por impulso generoso de dirigentes como Enrique Pacchiotti, Bruno Castellan, Emilio Ermacora y Luis Carbonari, entre otros, facilitó desinteresadamente a la Municipalidad las ya aludidas salas de los altos del Teatro Verdi para que allí tuviera su sede, actitud que ha mantenido con una generosidad que es digna de destacarse a lo largo de las décadas aludidas precedentemente. Desde ese momento, y durante varios meses se trabajó intensamente en la restauración de las dependencias, tarea que estuvo a cargo de personal municipal. Y en ese mismo año, mientras se recibían las primeras donaciones, se comenzó a percibir que la gente de la ciudad prestaba una cálida adhesión a la iniciativa.
El 3 de julio de 1979 el intendente Cabezudo, cuyo incondicional y permanente apoyo posibilitó la formación del Museo, firmó el decreto Nº 533 designando a los miembros organizadores, responsabilidad que correspondió a Gerardo Alvarez, director, Heddy Brun, subdirectora y Marta Martini de Travaglino, secretaria, integrantes de dicha Comisión de Cultura, quienes siempre desempeñaron sus cargos con carácter ad-honorem. Poco después los dos primeros, profesores del Colegio Nacional Florentino Ameghino y Sección Comercial Anexa, por una acertada decisión de su entonces Rectora, prof. Elsa Inés Partelli, comenzaron a desarrollar clases de Museología e Historia local en el Museo, de las que participaron activamente y en forma voluntaria sucesivos grupos de alumnos que mucho aportaron a su engrandecimiento, siendo parte de una experiencia educativa singular que cuenta con muy escasos precedentes en el país».
1 ÁLVAREZ, GERARDO: Historia de Cañada de Gómez: desde los orígenes del Desmochado Abajo hasta el novecientos, 1ª. ed., Rosario, Fundación A. Ross, 2010, p. 13 y s.
2 Ibíd.
3 ÁLVAREZ, G.: La historia de un museo de historia, Ed. Amigos del Museo Histórico Municipal de Cañada de Gómez
4 Ibíd.

































