
Hoy no se ve el horizonte,
ni el campanario altanero;
la niebla salió primero
a tapar cada rincón.
Hasta el sol, con precaución,
pidió permiso al lucero.
Dicen que anda algún paisano
buscando el mate perdido;
otro jura convencido
que el pueblo desapareció.
¡No, compadre! Aquí quedó...
¡Solo se puso escondido!
Así que arrime el abrigo,
maneje con mucho tiento;
que aunque el día venga lento
la neblina ha de pasar.
Y el sol nos va a saludar...
¡cuando encuentre el camino al pueblo, por cierto! 🤠🌫️



































