En el marco de la inauguración del nuevo pavimento, dialogamos con el Pastor Bodart, uno de los vecinos históricos del sector, quien recordó cómo era vivir en el barrio años atrás, cuando las calles eran de tierra, faltaba agua y la iluminación era insuficiente.
Con emoción, destacó las mejoras que se fueron concretando y especialmente el impacto que tiene el pavimento en la vida cotidiana de las familias.
“Se terminaron los días de llegar a las fiestas, a la escuela o a todos lados con los pies embarrados”. También recordó una situación que vivió años atrás, cuando debieron empujar un auto para poder trasladar al hospital a una vecina embarazada, una imagen que refleja las dificultades que durante mucho tiempo enfrentaron quienes viven en el barrio.
Para Bodart, la llegada del pavimento también genera nuevas expectativas: “Da ganas de hacer el jardín, de arreglar el barrio, de arreglar la casa, pintar el frente”.
Durante la entrevista, además, dejó una bendición para las nuevas calles y para todo el barrio, haciendo un llamado a la responsabilidad y al cuidado, especialmente ante los riesgos que genera el exceso de velocidad y el tránsito de motos.
🙏 “Bendecimos estas calles, bendecimos el barrio y sabemos que vamos a conseguir muchas cosas más todavía”, expresó.
Una obra que no solo transforma una calle: también renueva expectativas y abre nuevas posibilidades para quienes viven allí.


































