807673618_935411589195485_7098630990692234810_n.jpg

 

A propósito de recordar a nuestros vecinos y esas historias que forman parte de la memoria de Cañada de Gómez, aparece la figura de Doña Mercedes Victoria Alonso de Tarnosky, una mujer que durante décadas estuvo presente en la vida de numerosas familias de nuestra ciudad.

Nacida en Bell Ville en la década de 1920, aprendió el oficio de colocadora de inyecciones de su hermana, enfermera del hospital de aquella localidad cordobesa. Con el tiempo, la vida la trajo a Cañada, donde se convirtió en un verdadero personaje de la ciudad.

“La Mercedes”, como muchos la conocían, estaba siempre dispuesta a acudir al llamado, sin importar la hora, la distancia o las condiciones del tiempo. Con su pequeña caja de lata, sus agujas y jeringas, recorría casas, barrios y campos. "Llegó incluso a colocar más de 100 inyecciones en un solo día. Para llegar al campo la pasaban a buscar en auto y, cuando llovía, hasta en sulky" nos comentó oportunamente su hijo.

Aunque solo había completado la educación primaria, Mercedes se preocupaba por aprender y mantenerse informada. Revisaba cuidadosamente las recetas de los pacientes y advertía cuando encontraba alguna indicación que podía resultar peligrosa.
Pero su trabajo iba mucho más allá de las inyecciones. Mercedes era parte de las familias que visitaba. La esperaban con mates, pan casero y, más de una vez, hasta con un asado.

Doña Mercedes falleció en 2006, a los 87 años, pero su historia permanece en la memoria de quienes tuvimos el privilegio de conocerla.
Porque recordar a nuestros vecinos también es una manera de mantener viva la historia de nuestra ciudad.