El Evangelio de hoy nos vuelve a hablar del perdón y nos deja una pregunta: ¿hasta cuándo debemos perdonar?
La respuesta es clara: “70 veces 7”. Es decir, siempre.
Porque siempre habrá misericordia, un abrazo y una nueva oportunidad.
Perdonar no significa negar el dolor ni minimizar aquello que nos lastimó. Significa no dejar que el rencor, el odio o la venganza terminen intoxicando nuestra vida. Perdonar también es liberarse.
A veces nos cuesta perdonar a los demás y hasta perdonarnos a nosotros mismos. Pero si Dios nos perdona, ¿quiénes somos nosotros para creer que no merecemos ese perdón?
Cuando reconocemos nuestras propias fragilidades, errores y debilidades, también podemos mirar al otro con más comprensión.
“Danos, Señor, la experiencia profunda de sabernos abrazados por tu misericordia y tu amor infinito, para aprender también nosotros a perdonar a los demás.”
Que tengamos un buen domingo. 🙏


































