🚌 Hoy, en el Día del Colectivero, queremos detenernos un instante y recordar a dos personas que marcaron la infancia de muchos: Don Luis y Don Oscar.

 

En los años 70, todas los dias el colectivo del Instituto Razetto cruzaba Cañada de punta a punta. Sonaba sus bocinas en cada esquina, esperaba unos segundos de más si hacía falta, y llevaba a los chicos hasta la puerta de la escuela. Y a la tarde, los devolvía a casa.

Pero Don Luis y Don Oscar eran mucho más que choferes. Con ese compromiso y esa dedicación de todos los días, se ganaron un lugar en la vida de muchos que iba más allá de cualquier tarea. Para varias generaciones de alumnos, eran parte de la familia. Esa cara conocida que te esperaba cada día, que se acordaba de tu nombre, de tu esquina, de si habías faltado el día anterior.

En esta imagen están algunos de esos chicos que subían todos los días a ese colectivo. ¿Te reconocés? ¿Reconocés a algún compañero?

Si fuiste parte de esta historia, contanos tu recuerdo: desde qué esquina lo esperabas, alguna travesura arriba del colectivo, o simplemente cómo era transitar las calles desde arriba.