El hecho ocurrió en el día miercoles alrededor de las 3 de la tarde, cuando una mujer con la excusa de vender empanadas, se presentó

en una casa del barrio Juan XXIII, solicitando un vaso de agua lo que el morador gentilmente cedió a la petición. En ese interín, la mujer se hizo de una cartera en el lugar que contenía documentos y tarjetas, no siendo adevertido en ese momento por el dueño de la propiedad.

Por la tarde, tarjeta en mano. la señora en cuestión realizó diversas compras en la ciudad, lo que fue denunciado por la propietaria tiempo después, al descubrir el faltante.