
Una empleada de una institución educativa de nuestra ciudad vivió una inquietante experiencia tras recibir un llamado al teléfono fijo
de su lugar de trabajo.
Un hombre que se identificó como empleado de la EPE le informó que realizarían trabajos de mantenimiento por sobrecarga en la línea de tensión de la zona, brindando datos precisos del domicilio para generar confianza. Durante la conversación le solicitó su número de celular personal, al que luego envió un código de verificación por WhatsApp pidiéndole que lo aprobara.
Fue en ese momento cuando, con la ayuda de una colega, comenzó a dudar de la situación y decidió cortar la comunicación antes de aprobar el mensaje.



































